ARGUMENTO


Los protagonistas de esta historia, crecieron e hicieron su vida en algún lugar perdido del litoral del norte de México. En Wenses y Lala Adrian Vázquez nos sumerge en un mundo rural que contiene historias brutales al tiempo que entrañables; el autor nos propone una obra muy sutil, inmersa en la realidad social y política de nuestro México adolorido. Wenses y Lala, transita entre la nostalgia y el humor, la poesía y la crudeza ante las desapariciones forzadas, la injusticia y la militarización del país. La obra habita en una atractiva atemporalidad que consigue, por su misma amplitud, situarse en cualquier momento de nuestras vidas o la de nuestros conocidos. Los personajes que dan nombre a la pieza han cultivado un amor desde la infancia, con caracteres que parecen las dos caras de una misma moneda. Esta historia de amor se cuenta como el recorrido de una vida con su sal-pimienta. Pero esta historia que se cuenta a dos voces en tiempo pasado y parecería difícil de sostener en el aquí y ahora escénico, se articula a través de los desencuentros que Wenses y Lala tienen respecto a su propia historia en el presente, por un lado; y por otro, a través de flashbacks breves. Así, desde una proposición minimalista, conviven lo narrativo y lo dramático de una manera bastante armoniosa. Es una historia sencilla, breve, que toca el corazón del espectador, que lo estruja, lo arropa y lo arrulla.

Dirigida para adolecentes y adultos

CONCEPTO DE LA PUESTA EN ESCENA

 

Desde su creación en 2005, la compañía de Teatro Los Tristes Tigres se ha dado a la tarea de crear espectáculos donde se exploten los recursos del actor en escena utilizando un mínimo de requerimientos escenotécnicos.  En estos años se ha consolidado como un grupo de Creadores Escénicos  con voz propia y que suenan fuerte a nivel nacional, con un discurso  que muestra con fuerza , optimismo y humor- a veces muy acido- la belleza de la condición humana y sus desencuentros. Los Tristes Tigres llevan en sus obras una línea estilística firme y arraigada, lo cual les ha valido el reconocimiento de propios y extraños

En su repertorio se encuentran espectáculos que se han presentado en las diferentes Muestras Nacionales de Teatro y Festivales internacionales.

El concepto de Wenses y Lala obedece a las premisas arriba mencionadas. Es una obra ágil, con pocos recursos escenográficos, contada a dos voces que nos transportan a una cantidad enorme de lugares y situaciones con el potente poder de la evocación  y una depurada técnica actoral, capaz de transportarnos a esos espacios ficcionales propuestos por Adrian Vázquez con los recursos inherentes del actor: la voz, el cuerpo y la imaginación. El concepto de la puesta en escena apuesta a una estética de la pulcritud: limpieza de trazo, limpieza de gestualidad actoral, limpieza en los recursos esenotécnicos. Logrando una propuesta estilística equilibrada entre la forma y el contenido. La actoralidad tiene un énfasis en las técnicas de Teatro del Cuerpo.

Wenses y Lala es ante todo una invitación que Teté Espinoza, Adrian Vázquez y todo el equipo creativo de Los Tristes Tigres hacen a buscar en nuestras raíces el origen del amor y la lealtad. Una búsqueda que resulta muy pertinente en los tiempos que nos toca vivir.

Esta puesta en escena la incluiría en un listado con el título “Pequeñas producciones, grandes obras”. Wenses y Lala es la expresión del teatro en su forma más natural -ya que el peso recae meramente en manos de los actores-, se trata de dos intérpretes, Teté Espinoza y Adrián Vázquez, que gracias a su talento innato, hacen de un buen texto una excelente trabajo escénico. Incluso, la obra podría prescindir de los pocos elementos en escena que utiliza y mantener su esencia. La suma de esto ha hecho que el montaje siga vigente y que cada vez se presente en teatros de aforo más grande.

Evidentemente las actuaciones de Adrián y Teté son asombrosas, el espectador se lleva una grata sorpresa al descubrir a estos dos personajes que son totalmente cómicos, y no porque esa sea su intención, sino porque así son sus personalidades, es decir, la comedia no viene de contar chistes, sino de la forma de ser de esta pareja.

in pretensión alguna, el texto escrito por Vázquez logra divertir a la audiencia, pero también conmoverla, regresándoles a los espectadores la credibilidad de algunos conceptos, por ejemplo, que el amor es para siempre. Es difícil describir esta obra sin caer en lo romántico, pero sin duda quitaremos el adjetivo cursi en esta descripción. Sí, la trama plantea una historia de amor, pero siempre vista desde las experiencias cotidianas de Wenses y Lala, una pareja que se conoce desde su niñez y que ahora de adultos cuentan su historia al público. Compartir estas vivencias, hace innecesario decir con palabras el amor que representa cada momento para cada uno de estos personajes.

La importancia y la efectividad de esta obra radica en que su mensaje deja en el espectador fragmentos de su propia realidad, de historias de amor cercanas o de personas allegadas a él. A pesar de ser una ficción propia del teatro, la trama muestra a personas comunes y corrientes que viven, se enamoran y sufren a cualquier edad, pero que además lo hacen con cierto aire de inocencia y comicidad, que inevitablemente enganchan al espectador.

Gina Fierro, Cartelera de teatro.

 

 

https://www.youtube.com/watch?v=L8_wXzANyco