SINOPSIS

No fue precisamente Bernardette, espectáculo unipersonal para adultos inspirado en la literatura de Charles Bukowski, nos cuenta sin reticencias ni pudores las anécdotas del Sr. Chinaski, escritor ermitaño al que las mujeres, las borracheras, las apuestas,  el  whisqui y  la cerveza  le muestran lo fútil e insipiente de la vida -cosa que admira-  y que terminan por hacerle despreciar las relaciones humanas en general.

No fue precisamente Bernardette es en su esencia la forma más pura del teatro: un actor frente a los espectadores decidido a contar una historia teniendo como elementos escénicos solo su  cuerpo y su imaginación para transportarnos a un mundo ficcional totalmente Bukowskiano.

Argumento

La vida apesta… Chinaski no tiene inspiración, no tiene ilusiones. Regresa del hospital. Intenta escribir algo. No puede. Chinaski es un escritor que no tiene temas atractivos sobre los cuales inspirarse, piensa que no tiene poder para interesar a la gente pero no le importa. Desesperado comienza a escribir sobre su vida, su rutina consistía en embriagarse, escribir, dormir, embriagarse, apostar en el hipódromo, embriagarse, coger, maltratar a algunos… la inspiración toca a su puerta y nos narra la fantástica historia de Big Bart, el cuatrero mas temido del viejo oeste, y Rocío de miel, su doncella. La historia es perfecta hasta que, quien ahora toca la puerta, es Bernardette.

En el hipódromo…Un sábado por la mañana Chinaski va a apostar y se encuentra a Bryant, el jockey “enano-perdedor” del hipódromo. Bryant lo convence para que apueste por él. Mientras transcurre la carrera vemos como Chinaski pasa de la indiferencia al éxtasis soportando incluso la platica incesante y aburrida de la Sra. Thompson.

No fue precisamente Bernadette… Chinaski acude al hospital con heridas de gravedad. Mientras el doctor Budweiser lo atiende el comienza a platicarle su reencuentro con Bernardette, en el hipódromo, el día anterior. Bernardette fue el amor de su vida y Chinaski detalla el momento del reencuentro, de cómo se veía ella, de cómo la consuela y la invita a tomar un café, de cómo la convence para que continúen la conversación en su departamento, de cómo la seduce y finalmente el se queda excitado… hasta darnos cuenta que no fue precisamente ella la que ocasionó su accidente.

No fue precisamente Bernardette

Duración del espectáculo :
78 min. aprox.

Dirigida a: Publico adulto

Requerimiento para gira: Transporte, alimentación y hospedaje para dos personas. Cubrir honorarios por función (a tratar dependiendo el espacio y el numero de funciones).

Prensa

No fue precisamente Bernardette, anécdotas sin pudores ni reticencias de un hombre indecente, del bajacaliforniano Adrián Vázquez cuenta con talento dramatúrgico, pasión actoral, audacia y tenacidad, en contraste con los personajes sórdidos, tristes, inhábiles y solitarios que encarna en su unipersonal… No fue precisamente Bernardette resulta en un elogio… Chinanski es el reverso de lo políticamente correcto, encarnación de una forma extrema del desencanto, un personaje escupido de una guerra y catastróficamente cotidiano. Esta obra logra mantener durante una hora y cuarenta y cinco minutos la atención de los espectadores, que de cuando en cuando estallan en carcajadas. El mayor acierto de la propuesta escénica es la efectiva, habilidosa dramaturgia de Vázquez al editar las tres historias, hilarlas como en cajas chinas, una dentro de otra. Con una intuición precisa va sembrando en el espectador las semillas del suspenso, los datos inconclusos que querrá aclarar ¿quién fue, si no Bernardette? Equilibrado edificio dramático para evocar con eficaz humor un descompuesto universo, el pequeño hombre antítesis del heroísmo, una vida para nada que va sobreviviendo al naufragio total con ayuda de la ironía, el contra sentido, el placer de narrar. El actor está ahí para encarnar a quien no puede escribir, pero sí puede contar historias, su propia historia.

Como intérprete Adrian Vázquez tiene fuerza… El ritmo alcanza momentos de seductora fluidez. El acento lo coloca Vázquez en la expresión corporal, en un escenario casi vacío.

Luz Emilia Aguilar Z. 3 de Abril 2008. Excélsior. México D.F.

Adrián Vásquez vino de Tijuana para anclarse en la escena Jalapeña, y hoy, acaso es entre los jóvenes el actor más representativo de nuestro teatro… con frescura, oficio y suma creatividad, Adrián construye una obra inteligente haciendo un uso dinámico y efectivo del tiempo para contar la anécdota de No fue precisamente Bernardette. La puesta en escena es simple y categórica, el actor y la palabra, en honesta confesión con el espectador, durante una hora sin oportunidad para el aliento. Irreverente y descarada, colmada de ingenio y humor negro, la obra, de punta a punta, mantiene un ritmo ágil a través de secuencias narrativas y diálogos incisivos que se traslapan en un solo hilo anecdótico. La interpretación de Adrián, por otra parte, es quizá lo más loable de la puesta. Echando mano de una corporalidad trabajada construye con minuciosidad, y mucho encanto, a cada uno de los interlocutores de Chinanski. Y los espacios que evoca, sórdidas habitaciones, hipódromos congestionados y una improvisada clínica médica, logran verse a detalle. En suma, un ejercicio actoral bien logrado, una dramaturgia ingeniosa y una puesta en escena limpia y contundente… un espectáculo por demás imprescindible.

Alejandro Ricaño. 30 de Enero 2008. Diario de Xalapa. Xalapa Veracruz