Sinópsis

A primera instancia la trama de esta puesta en escena nos lleva a conocer los bloqueos de una adolescente que sueña con ser escritora, mientras la anécdota avanza nos damos cuenta que “El ventrílocuo” es una historia más compleja, una historia dentro de otra, y otra y otra. El espectador va descubriendo personajes imaginarios y escenarios imposibles dentro de cada historia, llevándolo a cuestionarse qué es verdad y qué no. De la misma manera ocurre con la ilusión que crea un ventrílocuo haciendo que el espectador se cuestione si hay un solo ser manipulando a otro, transfigurando su voz para hablar por dos entes o si realmente los seres son dos.

Concepto de la puesta en escena

“El ventrílocuo” nos propone deshacernos de las máscaras que utilizamos a diario, una a una, como las capas de una cebolla para llegar hasta el fondo de nosotros mismos.

La obra parodia de algún modo al psicoanálisis, cuyo propósito es quitar máscaras, como una estructura de capas de cebolla o cajas: una caja contiene otra y ésta, otra. Ese descubrimiento sucesivo transforma el continente en contenido y viceversa. Mediante dicha progresión, la unicidad del ser, el alma, queda al descubierto, desnuda. Desnudarnos para entendernos, destruirnos para construirnos de nuevo: esa es la dinámica de esta obra.

El concepto de la puesta en escena está fundamentado en una estética de la pulcritud, la limpieza escénica: limpieza de trazo, limpieza de gestualidad actoral, limpieza en los recursos esenotécnicos. Apostando así, a una iluminación depurada. Las sutilezas estilísticas del vestuario para dar fuerza y carácter a los personajes. Logrando una propuesta estilística equilibrada entre la forma y el contenido. La actoralidad tiene un énfasis en las técnicas de Teatro del Cuerpo.

Elenco

Dr. Limestone/Ventrílocuo: Javier Ibarreche
Gaby: Estefanía Ahumada

Equipo creativo

“El ventrílocuo”

  • Dramaturgia: Larry Tremblay
  • Dirección: Adrián Vázquez
  • Traducción: Boris Schoemann
  • Producción: Estefanía Ahumada
  • Asistencia de dirección: José Goro
  • Asistencia de producción: Arleth Gamino
  • Asistencia de producción: Ismael Gallegos
  • Diseño de iluminación: Adrián Vázquez
  • Diseño de escenografía: Adrián Vázquez
  • Construcción de escenografía: Escénica Producciones
  • Diseño de audio: Adrián Vázquez y Rafael Balderas
  • Grabación de multimedia: Arturo Sandoval y Adrián Vázquez
  • Edición multimedia: Arturo Sandoval, Rafael Balderas, Carlos Armando Escobedo
  • Diseño y construcción de vestuario del ángel y Gaby: Leonor Tellez
  • Diseño de vestuario Dr. Limestone: Adrián Vázquez
  • Diseño y construcción de títere: Flaviana Moreno
  • Diseño de cartel: Sergio Cupido
  • Animaciones: Sergio Cupido
  • Actores grabados en multimedia: Francisco Beverido, Gustavo Schaar, Valeria España, Tomas Owen, Thania García, María Dolores.

De Larry Tremblay, El ventrílocuo es un relato oscuro y siniestro; el protagonista de la historia está emocionalmente inválido; desde su psique teje e imagina sus perversiones y las traslada a una muñeca. Gaby toma forma en la mente del imitador, la hace hablar, la toca, la desnuda y se ve así mismo desde la otra posición, sometido, mostrado. El texto es perturbador. El lenguaje y las escenas son fuertes y escandalizan.

La dirección es de Adrián Vázquez, fiel a su estilo, limpia el escenario, no utiliza escenografía y se apoya sólo en el talento de sus actores. El resultado –mi opinión- es espléndido. Las actuaciones –magníficas– son de Rafael Balderas y Estefanía Ahumada”

Por Roberto Sosa, Cartelera de teatro.

 

https://youtu.be/T5YX8BByR-0